GRANOS DE VIDA

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La oración precede al servicio

Tiempo de lectura: 02:11 — Traducción Bíblica utilizada: Nueva Biblia de las Américas (NBLA)

“Jesús … oraba … cuando Jesús comenzó su ministerio, tenía unos treinta años” (Lucas 3:21, 23)


Vemos a Jesús a los doce años de edad sentado en el templo en Jerusalén—con la convicción de que su principal prioridad eran los negocios de su Padre. Ya desde esa edad Él mostró total devoción, la cual prosiguió inquebrantablemente durante toda su vida. Allí en el templo, Él escuchaba atentamente a los escribas, formulándoles preguntas y respondiendo asombrosamente cuando le preguntaban. Ya que los evangelios no nos dicen mucho más acerca de su infancia y juventud, podemos asumir probablemente que Él no se manifestó públicamente durante ese periodo. Esperó pacientemente, en dependencia de Dios, el momento señalado para comenzar su ministerio público.


Cerca de 18 años después, el Señor Jesús fue bautizado por Juan en el Jordán. La predicación del Bautista alcanzó su punto más alto cuando anunció: “Ahí está el Cordero de Dios” (Jn. 1:36). Poco tiempo después esta voz se silenció—en contraste con la Palabra de Dios encarnada, ¡cuyo ministerio acababa de comenzar!


Es muy interesante leer lo que se nos dice acerca del principio de esta nueva etapa en la vida del Hijo de Dios. No hizo ningún gran anuncio, ni milagros ni se puso al frente de alguna forma. En lugar de eso, al comienzo de su ministerio público, cuando fue bautizado por Juan en el río Jordán, Él oró. La relación intima entre su Padre celestial fue el punto de partida de su ministerio. Todo lo que Él hizo provino de esta fuente viva de comunión. En esto, ¡Él es nuestro gran Ejemplo!


Acertadamente, Leonard Ravenhill dijo lo siguiente: «Ningún hombre es más grande que su vida de oración». Podemos tratar de demostrar espiritualidad en frente de las personas, pero “en tu aposento” (Mt. 6:6), donde nadie nos ve y estamos a solas con Dios, todo auto-retrato llega a su fin. Martín lutero, George Whitefield, John Wesley, David Brainerd, George Müller, Hudson Taylor, Dwight L. Moody, Charles Studd, David Livingstone, Bakht Singh y muchos otros siervos del Señor fueron hombres de oración. Hoy en día sabemos de ellos debido a las cosas que Dios hizo por medio de ellos, lo cual fue especialmente una consecuencia del tiempo que frecuentemente pasaban rendidos delante de Dios. Por medio de la oración, ellos se convirtieron en instrumentos útiles en las manos del Maestro.


“Nosotros nos entregaremos a la oración” (Hch. 6:4)

¿Cada servicio que emprendes emana de una comunión vital con Dios? Se nos dice que el Señor Jesús oró primero (ver Lucas 3:21) antes de enseñar la Palabra de Dios en el siguiente capítulo (ver Lucas 4:16-19). Los apóstoles también pusieron la oración antes del ministerio de la Palabra, y dijeron: “nosotros nos entregaremos a la oración y al ministerio de la palabra” (Hch. 6:4). ¿Cuáles son tus prioridades al servir al Señor? ¿Cuánto oras y cuánto sirves? ¿Cuál es el peligro de dar vuelta este orden?


J. P. Svetlik, Libro"Dependence in the Life of Christ"

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